Consejos para cultivar la amistad

La amabilidad incluye la cordialidad (simpatía y empatía) y la gentileza (generosidad para servir y consideración del valor de la otra persona)

Consejos en relación con la cordialidad:

1) Sonreír, no lamentarse (simpatía).

2) Ser creativos para compartir actividades: invitaciones a casa, celebraciones… (simpatía).

3) Cultivar un modo de relación amable: saludar, agradecer, contestar los mensajes personales, sabiendo que un mensaje largo requiere normalmente una contestación más bien larga (simpatía y empatía).

4) Encontrar puntos en común con los demás (empatía).

5) Mostrarse receptivo, sensible, interesado (empatía).

6) No interrumpir la comunicación. Usar la tecnología para mantener el trato cuando sea difícil una relación más personal. Pensar en las cosas de los demás: recordarlas. Estar presente en los momentos clave: fallecimientos, aniversarios… (empatía).

Consejos en relación con la gentileza:

7) Aceptar a los otros como son, quererlos y saber sacrificarse por ellos (generosidad).

8) Perdonar, disculpar y olvidar. No guardar resentimientos. Evitar la susceptibilidad (generosidad).

9) Mostrar afán de aprender de todos, evitar la rotundidad en los modos de explicar lo que nos diferencia (consideración).

10) Usar mucho estas 3 palabras que recomienda el Papa Francisco: por favor, perdón, gracias (consideración).

Carta supuestamente de Albert Einstein a su hija Lieserl

Mi querida hija:

Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los prejuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el amor.

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.

Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E=mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta.

Tu padre,

(Albert Einstein)

La clave para conectar con los demás

La vida son relaciones. Todo gira en torno a las relaciones.

Nada hay más fundamental e importante para la marcha de un negocio que el establecimiento de relaciones duraderas: tratar con gente conocida y con la que uno se lleva bien, que a su vez te conocen y a quienes les caes bien.

En igualdad de condiciones, a la gente le gusta hacer negocios con la gente que conoce y tiene confianza; y en desigualdad de condiciones a la gente le sigue gustando hacer negocios con la gente que conoce y tiene confianza.

Y las relaciones personales se basan en 4 cosas por este orden:

1. Llevarse bien con los demás.
2. Gustarles.
3. Persuadirles.
4. No defraudarles.

Lo primero de todo, antes de vender (persuadir), es conectar emocionalmente, esto es, llevarse bien y gustar a los demás, porque es difícil que alguien que te cae mal te venda algo. La pregunta es inmediata: ¿Y cómo conectar emocionalmente (llevarse bien y gustar) con la gente? Sólo hay una manera:

Interesándote por los demás

Tres autores incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 11ª edición) son de la misma opinión. Robin Sharma dice: «Cuando pienses en otros más que en ti mismo, mucha gente empezará a pensar en ti». También John C. Maxwell escribe: «Es difícil encontrar un terreno común con otros cuando el único en el que te concentras es en ti mismo». Y Dale Carnegie señala: «Se pueden ganar más amigos en 2 meses interesándose en los demás que en 2 años intentando que los demás se interesen por nosotros».

¿Y qué significa interesarse por los demás?

1. ACEPTA A LA GENTE.
En la medida que te lleves bien con gente más diversa, más oportunidades de hacer negocio y más posibilidades de recibir ayuda. Si sólo te gusta la gente que lleva corbata, dejarás de lado a mucha gente; si sólo te gusta la gente que tiene estudios, dejarás de lado a mucha gente. Y así con todo. La gente no es binaria, todos tenemos puntos fuertes y débiles, virtudes y carencias. Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

2. NO IMPONGAS TUS VALORES.
Son escasos (ninguno) los ejemplos de personas que imponen sus valores y consiguen seducir a los demás. Está bien tener opinión propia y hacerla saber a los demás. Pero otra cosa es creer que uno lleva razón y los demás son los equivocados siempre. La mayoría de la gente se cree que es muy lista y el resto es idiotas. Mucha gente critica a Donald Trump —lo cual es respetable— pero también es respetable que mucha gente le ha votado (aunque a ti no te guste).

3. ESTUDIA QUIÉNES SON.
La mejor manera de relacionarte con los demás es entrando en su mundo. Para poder conectar con la gente es importante conocerles, y para conocerles es importante saber de dónde vienen (dónde nacieron, estudiaron, vivieron), en qué trabajan actualmente (lo que hacen) y cuáles son sus aspiraciones (planes de futuro). Si les conoces, les pondrás entender y aceptar, y también ayudar y apoyar para que logren sus objetivos. Escuchar es la clave para comprender cómo son los demás. La empatía es esencial.

4. INDAGA LAS PASIONES COMPARTIDAS.
Pocas cosas unen tanto a la gente y derriban tantas barreras emocionales como las pasiones compartidas. Si a ti te gusta la poesía y a mí también, es difícil que te caiga mal; si a te gusta montar en bicicleta y a mi también, es más difícil que no te soporte; si a ti te gusta esquiar y a mí también, es más difícil que nos llevemos mal. La gente fuera del trabajo se relaja y permite conectar mejor.

5. DESCUBRE LOS INTERESES COMUNES.
Si no hay pasiones compartidas, hay otro aspecto que genera mucha conexión emocional: los intereses comunes. Haber estudiado en el mismo colegio o universidad, veranear en la misma ciudad, ser del mismo pueblo, tener amigos comunes, seguidor de un equipo de fútbol, llevar a los hijos al mismo colegio… todo eso ayuda al acercamiento con la otra persona.

6. PRACTICA EL HUMOR.
Si no encuentras pasiones compartidas o intereses comunes (casi siempre los hay), intenta poner un toque de humor. Es difícil que te caiga mal alguien que te hace reír. El humor es un gran pegamento en las relaciones sociales. «El humor es la distancia más corta entre dos personas», decía Víctor Borge. El humor, sin caer en la risa fácil, une a la gente. Por si te sirven de referencia te dejo dos libros: Como hacer negocios con humor y Humor y persuasión.

7. HAZ UN FAVOR.
Hacer un favor no es una obligación, es una oportunidad. Cada vez que haces un favor a alguien te ganas su amistad. Siempre que alguien te pida un favor y esté en tus manos, hazlo. Y todavía tiene más valor si haces un favor sobre tres temas: salud, dinero o hijos. Son temas de supervivencia, y eso tiene más valor (recuerda a Maslow). Sin salud, no se puede vivir; sin dinero, tampoco; y los hijos es lo más importante para todos. Eso sí, cuando hagas un favor, no mires el marcador y quieras cobrártelo demasiado pronto, porque se volverá en tu contra.

8. PIDE AYUDA.
Porque pedir ayuda es hacer sentir importante a la gente. Es reconocer que los necesitas. Y como decía el psicólogo William James: «la necesidad humana más universal es la necesidad de ser apreciado». Cuando alguien nos halaga o elogia, nos tiene ganados. Puedes leer El incalculable valor del elogio.

9. APORTA VALOR.
Si sabes que alguien está trabajando en un tema concreto, y lees un artículo sobre eso, envíaselo. Si sabes que alguien busca a alguien concreto para un proyecto y conoces a alguien, preséntaselo. Si eres experto en algún, y alguien te pida que leas algo que ha escrito, hazlo. Intenta ser una persona de valor para los demás, un conector, tiende puentes, ayuda con tu presencia y colaboración que los demás crezcan.

10. PON EN VALOR A LOS DEMÁS.
Siempre que puedas, aprovecha para destacar las cualidades o éxitos de los demás. Si encima eres una persona de autoridad, el valor es mayor. La publicidad y el autobombo siempre son sospechosos, mientras que cuando los elogios vienen de terceros adquieren credibilidad. El reconocimiento siempre es poderoso, hacerlo en público lo es mucho más.

11. NUNCA CAIGAS EN LA ARROGANCIA.
Pocas cosas nos distancian emocionalmente tanto de los demás como la prepotencia. Como dice Eva Collado, «la humildad es clave para una marca personal duradera». La humildad tiene una fuerza muy poderosa para conectar. Tú no lo sabes todo y los demás son mejores que tú en algo. Todo el mundo puede ser tu maestro y de todo el mundo puedes aprender si te dejas enseñar. La falta de humildad nos despoja de todo sentido crítico que es donde se asienta la capacidad de aprendizaje. Sin humildad, antes o después, acabas estrellándote.

12. CONTESTA RÁPIDO.
Si alguien te hace una consulta, te llama o te pide un favor, intenta contestar o actuar rápido. Una buena acción que llega tarde es una mala acción. En un mundo hiperconectado, la rapidez es un valor, porque poca gente lo es. La lentitud, en muchos casos, indica indiferencia. La lentitud te hace perder valor. Ser rápido te vuelve más encantador.

13. PERSONALIZA AL MÁXIMO.
En todas tus acciones (mails, invitaciones a eventos, felicitaciones de Navidad…) intenta personalizar al máximo. Estandarizar es tratar a todos por igual; personalizar es hacer sentir a cada persona única. En cada acción que realices intenta vincularla con algo personal de la otra persona. Exige mucho más tiempo y energía, pero te aseguro que merece la pena y es mucho más rentable.

14. ADOPTA ALGUNAS ESTRATEGIAS.
Eso sí, con naturalidad y normalidad, no de manera forzada:
— Sonríe. Cuando veas a alguien. Lo que estás transmitiendo entre líneas es: estoy encantado de verte. Y eso nos gusta a todos.
— Saluda. Hazlo tú primero. No caigas en el orgullo. No se trata de quedar por encima de nadie, sino de caer bien. Cuando alguien da el primer paso, nos gusta.
— Recuerda los nombres. El olvido, en cierto modo, es falta de aprecio. Si tienes mala memoria, cuando conozcas a alguien apúntalo en una tarjeta para próximos encuentros.
— No critiques, no condenes, no juzgues. Simplemente respeta a los demás.
— Pregunta. Hacer preguntas a los demás es interesarte por ellos.
— Sé educado. Por favor y Gracias, son dos expresiones que no deberíamos olvidar.
— Celebra los éxitos de los demás. La envidia nos aleja emocionalmente de la gente.

15. CONECTAR EN REDES SOCIALES
Vivimos en un mundo hiperconectado de redes sociales. ¿Cómo conectar aquí? Un like, un comentario, un mensaje directo o un retweet son formas fáciles y sencillas de mostrar interés por la gente. Guy Kawasaki escribe en su libro El arte de cautivar escribe: «El retweeting es la forma más sincera de halago».

Para acabar, y como decimos en Tu futuro es HOY (Alienta, 3ª edición): «Para ser interesante, interésate por los demás. Nos interesan los demás en la medida que se interesan por nosotros». En otras palabras:

«Puede que yo no sea la persona más interesante,
pero sí soy la que más me interesa»

Francisco Alcaide hernández
http://www.franciscoalcaide.com/2017/06/la-clave-para-conectar-con-los-demas.html?platform=hootsuite

6 maneras de agradar a los demás

agradar
1) Interésese sinceramente por los demás.

2) Sonría.

3) Recuerde que para toda persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma.

4) Sea un buen oyente. Anime a los demás a que hablen de sí mismos.

5) Hable siempre de lo que interese a los demás.

6) Haga que la otra persona se sienta importante y hágalo sinceramente.

Dale Carnegie