Cómo convencer

“Sólo hay un modo de lograr que alguien haga algo: ¡lograr que quiera hacerlo!”, enseña el pionero de las ventas Dale Carnegie.

A ver: primera táctica.

Sonríe. Sonríe de verdad. Es mágico. ¡Queremos que nos sonrían!

¿Y si un día no tengo ganas?

Pues déjalo estar ese día: nada peor que una sonrisa falsa. Aunque puedes intentar algo…

¿Qué?

A solas, fuerza tu sonrisa: si persistes, ¡tu ánimo acabará alegrándose! Y acabarás por sonreír de verdad.

Segunda técnica.

La gente compra a la gente que le gusta. Y, para gustar al otro, acompásate al ritmo de respiración del otro, a sus movimientos, sus gestos, su volumen y tono de voz, su léxico…

¿Y así le gustaré más?

Facilitarás vuestra conexión y encaje. A menudo sucede de modo espontáneo: ¡mejor!

¿Es un mecanismo natural en los buenos vendedores veteranos?

Sí, y seguro que esos vendedores son ambivertidos: ni muy introvertidos ni extravertidos en exceso. Y practican la escucha activa.

¿Qué es la escucha activa?

Escuchas al otro… y además logras que sienta que le escuchas: le miras a los ojos y a la boca, intercalas breves interjecciones (“ajá”), repites algún final de sus frases…

Qué fácilmente se deja engatusar nuestro cerebro…

¡La mente inconsciente es la que manda! Todos elegimos con la emoción…, y luego justificamos nuestra elección con la razón.

¿Con qué técnica me dirijo al inconsciente del otro?

Nuestro inconsciente no computa el no. Si yo ahora te digo: “¡No pienses en un gato cazando ratones!”… tú, ¿en qué piensas?

¡En un gato cazando ratones!

Por eso, en vez de “no es caro”, di “es buen precio”. En vez de “no es difícil”, di “resulta fácil”. En vez de “no se preocupe”, di “quédese tranquilo”. ¡Y no digas nunca “no voy a molestarle” o “no voy a robarle tiempo”!

Porque el otro entenderá que vas a molestarle y que vas a robarle su tiempo.

Y cuidado con el “pero”: ¡es un borrador universal! Si dices “tu paella es buena… pero le falta sal”, has dicho que es sosa. Usa “aunque” o “y”: son menos excluyentes. O inviértelo, así: “Le falta sal… ¡pero está buena!”.

¿Algún otro truco? ¡Perdón: técnica!

Usa palabras hipnóticas: el nombre propio del otro ¡es miel en sus oídos! Intercálalo al hablarle. Y hay patrones hipnóticos: “Una de las cosas que le gustarán de este coche es que…” ¡y añade luego lo que quieras!

Se abre un abanico de bondades, claro…

Resulta hipnótico afirmar “el hecho de que usted haya conectado con nosotros indica que…”: creas así un vínculo estimulante.

David Baró
https://www.lavanguardia.com/lacontra/20180811/451281049317/se-como-hacerte-creer-que-se-en-que-estas-pensando.html

La empatía del buen médico

Sentirse entendido, incluso en los aspectos más íntimos y personales, por el médico es muy importante, porque todos nosotros cuando sufrimos una enfermedad necesitamos empatía como el aire que respiramos.
Micheal Kahn, un psiquiatra de Boston, en las páginas del importante “New England Journal of Medicine” ha lanzado una propuesta para integrar la formación de posgrado de médicos con un curso de buenos modales, solo de esta manera se podrán evitar comentarios como: “Ni siquiera me miró, simplemente miró la pantalla de la computadora” o “nunca sonríe y ni siquiera me ha dicho su nombre”. Según el psiquiatra estadounidense, bastaría comenzar con algunas simples reglas de comportamiento.
Por ejemplo, en la primera visita de un paciente ingresado en el hospital:
1) pida permiso antes de entrar a la habitación y espere la respuesta;
2) dé la mano al paciente;
4) siéntese y sonría, si la situación lo permite;
5) explique brevemente quién es y cuál es su cometido en el hospital y respecto al paciente;
6) pregúntele cómo está viviendo su estancia en el hospital.

Algunos consejos para un hijo (Jackson Brown)

Comunicación
1. Sé el primero en decir «Hola».
2. Recuerda los cumpleaños de los demás.
3. Mira a los ojos a los demás.
4. Di «gracias» y «por favor» con mucha frecuencia.
5. Recuerda los nombres de las personas.
6. Aprende tres chistes que no sean verdes.
7. Haz nuevas amistades, pero cultiva las viejas.
8. Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.
9. Acepta siempre una mano tendida.
10. Usa tu ingenio para divertir, no abuses.

11. No esperes que otro sepa lo que quieres si no se lo dices.
12. Recuerda que el 80% del éxito en cualquier trabajo se basa en tu habilidad para tratar con las personas.
13. No olvides que la necesidad emocional más importante en una persona, es sentirse apreciada.
14. Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche.
15. Aprende a escuchar.
16. Visita a tus amigos y parientes hospitalizados. Sólo necesitas quedarte unos minutos.
17. Cuando alguien esté relatando alguna experiencia importante, no trates de rebasarlo con una anécdota tuya. Deja que ocupe el escenario.
18. Concédete una hora para tranquilizarte antes de responderle a alguien que te provocó. Si involucra algo realmente importante, concédete la noche.
19. No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo, ya lo sabe
20. Evita decir a los demás cómo debe hacerse algo. En vez de ello, diles lo que necesita hacerse. A menudo te sorprenderán con soluciones muy creativas.

Actitud
21. Perdónate a ti mismo y a los demás.
22. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
23. Organízate.
24. Deja de culpar a los demás. Asume la responsabilidad por cada área de tu vida.
25. Acude a tiempo a tus compromisos. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
26. No dejes de hacer algo aunque sientas que puedes hacer muy poco. Haz lo que puedas.
27. Dona todas las prendas de ropa que no hayas usado en los últimos tres años.
28. No confundas confort con felicidad, ni riqueza con éxito.
29. Desconfía de los fanfarrones, nadie alardea de lo que verdaderamente tiene.
30. Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir.

31. No pierdas el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
32. Aprende a mirar a la gente desde sus zapatos y no desde los tuyos.
33. Recuerda que lo más importante en las relaciones familiares y de negocios, es la confianza.
34. No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
35. Piensa en cosas grandes, pero disfruta de los placeres pequeños.
36. Cuando juegues con niños, déjales ganar.
37. Apaga el televisor durante la cena.
38. Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
39. Conviértete en la persona más positiva y entusiasta que conozcas.
40. Pero ante todo, pon a Dios delante de lo que hagas.

Jackson Brown (tomado del libro “El pequeño instructivo para la vida”)
Versione in italiano: http://empatici.com/?p=944