La amistad: cómo comunicar bien


Sobre la importancia de la amistad, he seleccionado tres frases famosas:
“La amistad es tan necesaria para la vida que nadie sin amigos disfrutaría de vivir, aunque tuviese todos los demás bienes en abundancia” (Aristóteles, “Ética a Nicómaco”, libro 8, capítulo 1).
“La mejor fuente de placer la aporta la amistad, si no tienes amigos incluso aquello más agradable se vuelve tedioso.” (Santo Tomás de Aquino).
“La amistad lleva a la concordia y hace innecesaria la justicia. Pero la amistad siempres es necesaria, aunque haya justicia” (Aristóteles, “Ética a Nicómaco”, libro 8, capítulo 1).

El “amor de amistad” es muy amplio, se puede considerar incluido en todo amor, también en el conyugal.
No voy a hablar de todos los aspectos, sólo de la comunicación en la amistad porque:
a) Al oír hablar de matrimonios que se han ido al traste es frecuente escuchar “había un problema de comunicación entre ellos”.
b) Al oír hablar de hijos con problemas, se escucha que les falta comunicación con sus padres.
c) También se pierden amigos por ese mismo motivo.

Para mejorar nuestra comunicación conviene considerar que puede fallar:
1) Por exceso
La sinceridad consiste en decir con verdad lo que hay que decir. Hay cosas que no hay que decir, aunque sean verdad. Por ejemplo, hablar a la mujer de los defectos de su madre o de su padre sólo puede traer consecuencias negativas al matrimonio. No lo debe hacer, aunque ella misma critique a su madre.

2) Por defecto
a) poco tiempo en casa
b) pocas comidas juntos
c) pocos encuentros, fuera del trabajo, con los compañeros de trabajo
d) poca apertura de la casa a los vecinos o amigos
e) pudiendo, no dejar abierta la puerta de la habitación para que le interrumpan los hijos o los compañeros de trabajo
f) frecuente sensación de prisa o agobio que no facilita las interrupciones de los demás
g) mucho tiempo aislado mirando el teléfono o con los auriculares puestos
h) pereza en el uso de whatsapp. Por ejemplo, escribir en Navidad “Feliz Navidad” y enviarlo de una vez a todos los contactos y ya está. O bien, responder a un largo whatsapp personal con “ok” o “gracias”.

3) Por mala comunicación
Dos consejos fundamentales para una buena comunicación:
a) respete:
– “prométase hacer sentir a todos que hay algo grande en ellos” (Santa Teresa de Calcuta).
– el Papa aconseja usar mucho tres palabras: permiso, gracias y perdón.
b) sonría:
“una sonrisa en los labios alegra nuestro corazón, guarda nuestra alma en paz, vigoriza la salud, embellece nuestro rostro e inspira buenas obras” (Santa Teresa de Calcuta).
“El buen humor es la distancia más corta entre dos personas” (Víctor Borge)
– El Papa Francisco ha puesto en su despacho de trabajo un cartel con un recordatorio para él, que dice: “prohibido quejarse”.

PARA AUMENTAR LA AMISTAD
1) Olvídese de sí mismo y hable de lo que supone que le puede interesar al otro: de su familia, de sus hijos, de su salud, de su trabajo, de sus aficiones… Muestre interés, demuéstrele que se acuerda del nombre de sus familiares, etc.
2) Deje hablar al otro, dé pocos consejos si no se los piden expresamente y aconseje sin excesivo énfasis.
3) Sonría y haga bromas simpáticas, si resulta oportuno.
4) Transmita serenidad, no mire mucho el reloj, no hable mal de nadie.

De 1987 a 1994 he vivido en la misma casa que el Beato Álvaro del Portillo. Cuando leí estos consejos en el libro de Dale Carnegie “Cómo hacer amigos”, me di cuenta de que todo eso se lo había visto hacer a la perfección al Beato Álvaro y que todo el que le trataba le cogía un cariño inmenso, desde el Papa san Juan Pablo II y el Presidente de la República de Italia Francesco Cossiga hasta su barbero, que también era el mío.

El Beato Álvaro no hablaba de sí mismo, ni de su experiencia, ni de sus amigos importantes: no supe que era tan amigo del Papa hasta el día en que murió y ese mismo día Juan Pablo II se presentó en casa a rezar por él.
En cambio, siempre que lo encontraba por un pasillo o donde fuera, se entretenía en hablar conmigo y se interesaba por mi familia, mis amigos, etc. Pocas veces me daba consejos, pero pocos días antes de morir sí que me dio uno de gran importancia para mi vida.
Nunca lo vi enfadado. Siempre lo vi alegre y sereno. Muchas veces le oí decir: “¡gracias a Dios!” y “¡qué bueno es Dios!”.

EN EL TRABAJO
Veamos cómo puede el médico efectuar la primera visita a un paciente recientemente ingresado en el hospital. Para este caso es conocido el protocolo de Micheal Kahn:
1) Respeto: llame a la puerta antes de entrar a la habitación y espere la respuesta.
2) Cercanía física: dé la mano al paciente.
3) Serenidad: siéntese.
4) Alegría: sonría, si la situación lo permite.
5) Claridad: explique brevemente quién es y cuál es su cometido.
6) Cercanía espiritual: pregúntele cómo está viviendo su estancia en el hospital

Veamos cómo comunicar al paciente un diagnóstico médico muy malo. Es algo frecuente para los oncólogos. El protocolo mundialmente famoso es el de Buckman, también llamado SPIKES, que son las iniciales de los 6 consejos en inglés:
1) Cercanía física y serenidad: elija un lugar tranquilo, apague el móvil, evite interrupciones, salude al paciente dándole la mano, siéntese cerca.
2) Cercanía espiritual (conversar): pregúntele cómo se encuentra hoy.
3) Cercanía espiritual: pregúntele como lleva su enfermedad.
4) Respeto: pregúntele si quiere saber más de su enfermedad.
5) Si es así, explique el diagnóstico con claridad.
6) Cercanía espiritual: siga hablando con él, pregúntele, entre otras cosas, si desea planificar con usted los próximos meses.

AL CORREGIR DEFECTOS
1) Decidir si corregir o no
San Juan XXIII decía una frase que se hizo famosa y que se puede aplicar a la familia, al trabajo, etc: “Conviene ver todo, disimular mucho y corregir poco”.
Es interesante este consejo de la American Academy of Pediatrics:
“Mientras que su niño no esté haciendo algo peligroso, ignorar su mal comportamiento puede enseñarle que las acciones tienen consecuencias. Por ejemplo, si su niño tira un juguete y lo rompe, se dará cuenta de que no podrá jugar con él de nuevo. Así, muy pronto aprenderá a ser más cuidadoso”.
2) Decidir si corregir con un comentario general o bien dirigirse a la persona concreta.
Por ejemplo, si uno de mis empleados llega con frecuencia tarde al trabajo, puedo decírselo a él o animar a todos los empleados a que cuiden la puntualidad. Hay que valorar ventajas e inconvenientes.
3) Ver cómo corregir bien
Algún ejemplo:

A) Corregir a un amigo que está traicionando a su mujer (inspirado en el Evangelio):
1) Evite dar sensación de enfado y sea siempre respetuoso.
2) Cercanía física y serenidad: elija un lugar tranquilo, por ejemplo, en casa a tomar un café. Apague el móvil y asegúrese de que no les interrumpan.
3) Cercanía espiritual: pregúntele por su mujer y por sus hijos. Pregúntele quizá luego por la otra mujer.
4) Corrija con palabras como éstas: “te estás haciendo daño a ti, a tu mujer, a tus hijos e incluso a esa otra mujer. Sembrando egoísmo no se recoge felicidad para nadie…”.
5) Si no reconoce que está traicionando, no se lo discuta y dígale lo mismo, pero en condicional.

Confrontemos estos consejos con el diálogo de Jesús con la samaritana en el pozo de Sicar:
1) Cercanía física: Jesús se acerca al pozo.
2) Cercanía espiritual y serenidad: habla con ella de otras cosas con naturalidad.
3) Le pide que llame a su marido y después le dice que ha tenido cinco maridos y que el que ahora tiene no es su marido.
4) Ya no la corrige. No es necesario.

B) Corregir a un hijo adolescente que ha sacado malas notas (inspirado en Stephen R. Covey “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”):
1) No muestre enfado.
2) Cercanía física y serenidad: si es posible, hagan algo juntos, por ejemplo, merendar.
3) Cercanía espiritual: pregúntele por el motivo de las malas notas y no le contradiga, déjele hablar. Si no habla, no se impaciente, dele tiempo y si sigue mudo, acéptelo.
4) Dígale algo así: “Tienes un problema, si quieres buscamos entre los dos una solución, ¿tú que propones?”.
5) Si da una solución absurda, proponga otra y pregúntele su opinión.
6) Decida finalmente una solución, aunque resulte algo dolorosa para el hijo.
7) Si queda desanimado, se le puede hacer notar lo bien que hace otras cosas o el cariño que se le tiene. Atención al uso de la palabra “pero” porque lo que se dice antes queda devaluado y lo que se dice después queda exaltado. Por ejemplo, conviene decir: “sé que has de mejorar en matemáticas, pero te quiero mucho”. Si se dice al revés devalúa el cariño hacia el hijo.

Nota: Hay un libro interesante sobre este tema: “Cómo hablar para que los niños escuchen. Y cómo escuchar para que los niños hablen” (Adele Faber, Elaine Mazlish).

Álvaro Gámiz

Educación y comunicación


Hace poco leí que los hombres libres de una ciudad-estado griega recibían, durante su educación, años de formación en retórica para aprender a entender y a construir argumentos persuasivos. Más cerca de nuestra época, en el siglo XVII, cada estudiante de la Universidad de Harvard estudiaba durante cuatro años cómo argumentar y practicaba lo aprendido en debates. Lamentablemente la formación en habilidades de comunicación está ausente de nuestro sistema educativo, y basta hoy observar a los jóvenes que se incorporan al mercado laboral para constatar que en la escuela, y posteriormente en la universidad, nadie les ha enseñado habilidades de comunicación que son fundamentales para su desarrollo profesional y también personal.

No me refiero sólo a la capacidad de expresarse en público, capacidad confundida desatinadamente con la superación de la timidez (hoy los jóvenes se manifiestan públicamente sin ningún retraimiento, pero produce bochorno verlos intentar explicarse: uno se pregunta a veces si no sería mejor que fueran algo más vergonzosos). Me refiero, en general y sobre todo, a la capacidad de argumentar y construir discursos lógicos, consistentes y bien estructurados. Me refiero a la capacidad de matizar o variar el mensaje según a quién va dirigido. Me refiero a la capacidad de compartir una información o una opinión sin causar rubor ajeno. Todo eso, para empezar. Y en un estadio superior, para comunicar de forma creativa y original.

La memorización de textos largos sobre la que se soportaba la educación en la época en la que yo iba al colegio no era desde luego la mejor estrategia para expandir el pensamiento y la capacidad de comunicación. Como tampoco lo era ese tipo de estrategia que tenía su epítome en los exámenes tipo test, y que ponía a prueba nuestra capacidad de recordar datos concretos. Ninguna de esas estrategias –ni la mera reproducción memorística ni la discriminación entre respuestas falsas y verdaderas- nos ayudaban a la capacidad de conectar conocimientos y comunicar.

Sin embargo, me temo que las nuevas estrategias educativas por las que se viene abogando, lejos de resolver el problema, agravan ese déficit de pensamiento y comunicación. Así, el énfasis en la capacidad de hacer me parece extraordinario, un cambio metodológico necesario, pero sospecho que está llevando a los alumnos a la falsa convicción de que, por ejemplo en el ámbito creativo o literario, se puede escribir sobre cualquier tema a partir de cero, sin ninguna investigación o conocimiento previo, cuando la realidad es que no, para escribir cualquier cosa, antes hay que saber de lo que se escribe, buscando en fuentes, investigando, adquiriendo experiencia, estudiando… Porque no se trata de escribir/crear basura, ni simplicidades u obviedades, sino de crear/escribir nuevas ideas desde el conocimiento adquirido y la experiencia acumulada.

Del mismo modo, el planteamiento de convertir la enseñanza en un juego, ahora tan en boga, está infundiendo entre los alumnos –y lo peor, entre los propios profesores- la idea de que todo lo que no es divertido ni inmediato debe ser descartado del aprendizaje, convirtiéndose así la pregonada gamificación (discúlpenme la palabra, no es mía) en la puerta de evacuación de los pensamientos complejos. Cuando la realidad es que la capacidad de comunicar está intrínsecamente ligada a la capacidad de pensar y entender ideas complejas, y la incompetencia para meditar sobre ellas y comunicarlas nos degrada como individuos y como sociedad.

Finalmente, la incorporación en el aula de la tecnología, sobre todo cuando ésta se concibe no como un medio, sino con un fin en sí mismo, no resulta sino una merma más para las castigadas competencias lingüísticas de los alumnos, sin que tampoco les ayude –más bien todo lo contrario- en sus habilidades para la comunicación no verbal, en las que, insisto, suelen cargarse todas las tintas de nuestro déficit de comunicación. Y es cierto, indudablemente, que no sólo las palabras comunican, e incluso probablemente las palabras representan un porcentaje pequeño de lo que decimos. Pero no es menos cierto que son precisamente las palabras las que más nos elevan de nuestra condición biológica.

A uno de estos gurús del fenómeno social media que han crecido como setas le escuché una vez en una conferencia que ningún razonamiento merece la pena si no puede ser resumido en los ciento cuarenta caracteres de un tuit. Mi duda es la contraria: si hay algún razonamiento de mérito que realmente quepa en el tamaño de un tuit. Probablemente sí, pero formar en habilidades de comunicación no es enseñar a los alumnos a prescindir de cualquier argumento complejo, sino al contrario, es enseñarlos a relacionar información y conocimientos y a construir teorías o argumentos propios a partir de esa conexión de datos e ideas. Es enseñarlos a opinar, pero no a opinar vaciedades y frivolidades. Es instruirlos en la idea de que la opinión es un estadio superior a la información, que requiere asimilación del conocimiento y capacidad crítica.

Una sociedad educada en las capacidades críticas y creativas de la comunicación y la opinión es una sociedad mucho más protegida de la manipulación y de la peligrosa metástasis del pensamiento simple.

Miguel Angel Robles
http://iniciativasevillaabierta.es/interesante-tribuna-del-periodista-y-consultor-miguel-angel-robles-sobre-la-falta-de-educacion-en-comunicacion/

Algunos consejos para un hijo (Jackson Brown)

Comunicación
1. Sé el primero en decir «Hola».
2. Recuerda los cumpleaños de los demás.
3. Mira a los ojos a los demás.
4. Di «gracias» y «por favor» con mucha frecuencia.
5. Recuerda los nombres de las personas.
6. Aprende tres chistes que no sean verdes.
7. Haz nuevas amistades, pero cultiva las viejas.
8. Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.
9. Acepta siempre una mano tendida.
10. Usa tu ingenio para divertir, no abuses.

11. No esperes que otro sepa lo que quieres si no se lo dices.
12. Recuerda que el 80% del éxito en cualquier trabajo se basa en tu habilidad para tratar con las personas.
13. No olvides que la necesidad emocional más importante en una persona, es sentirse apreciada.
14. Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche.
15. Aprende a escuchar.
16. Visita a tus amigos y parientes hospitalizados. Sólo necesitas quedarte unos minutos.
17. Cuando alguien esté relatando alguna experiencia importante, no trates de rebasarlo con una anécdota tuya. Deja que ocupe el escenario.
18. Concédete una hora para tranquilizarte antes de responderle a alguien que te provocó. Si involucra algo realmente importante, concédete la noche.
19. No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo, ya lo sabe
20. Evita decir a los demás cómo debe hacerse algo. En vez de ello, diles lo que necesita hacerse. A menudo te sorprenderán con soluciones muy creativas.

Actitud
21. Perdónate a ti mismo y a los demás.
22. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
23. Organízate.
24. Deja de culpar a los demás. Asume la responsabilidad por cada área de tu vida.
25. Acude a tiempo a tus compromisos. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
26. No dejes de hacer algo aunque sientas que puedes hacer muy poco. Haz lo que puedas.
27. Dona todas las prendas de ropa que no hayas usado en los últimos tres años.
28. No confundas confort con felicidad, ni riqueza con éxito.
29. Desconfía de los fanfarrones, nadie alardea de lo que verdaderamente tiene.
30. Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir.

31. No pierdas el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
32. Aprende a mirar a la gente desde sus zapatos y no desde los tuyos.
33. Recuerda que lo más importante en las relaciones familiares y de negocios, es la confianza.
34. No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
35. Piensa en cosas grandes, pero disfruta de los placeres pequeños.
36. Cuando juegues con niños, déjales ganar.
37. Apaga el televisor durante la cena.
38. Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
39. Conviértete en la persona más positiva y entusiasta que conozcas.
40. Pero ante todo, pon a Dios delante de lo que hagas.

Jackson Brown (tomado del libro “El pequeño instructivo para la vida”)
Versione in italiano: http://empatici.com/?p=944

Sexualidad y género

Prefacio
Este informe va dirigido al público en general, pero apunta especialmente a los profesionales relacionados con la salud mental con el objetivo de llamar su atención (y aportar cierta perspectiva científica) sobre los problemas en ese campo que padecen las poblaciones LGBT.

Su origen es una petición del Dr. Paul R. McHugh, exdirector de psiquiatría del Hospital Johns Hopkins y uno de los psiquiatras más prestigiosos a nivel mundial. El Dr. McHugh me solicitó que revisara una monografía que él y sus colegas habían elaborado sobre temas relacionados con la orientación y la identidad sexual; mi misión inicial era garantizar la exactitud de las inferencias estadísticas y revisar fuentes adicionales. En los meses posteriores leí en profundidad más de quinientos artículos científicos sobre la materia y consulté detenidamente varios cientos más, para descubrir alarmado que la comunidad LGBT padece una tasa desproporcionada de problemas relacionados con la salud mental, en comparación con la población general.

A medida que crecía mi interés seguí avanzando en el análisis de estudios procedentes de los más diversos campos científicos, como la epidemiología, la genética, la endocrinología, la psiquiatría, la neurociencia, la embriología y la pediatría. Asimismo, revisé muchos de los estudios académicos empíricos llevados a cabo en el ámbito de las ciencias sociales, como la
psicología, la sociología, las ciencias políticas, la economía y los estudios de género.

Acepté la responsabilidad, como autor principal, de reescribir, reorganizar y ampliar el documento, y debo señalar que apoyo cada una de las frases del presente informe sin ningún tipo de reserva o prejuicio por cuestiones políticas o filosóficas. Este informe trata de ciencia y medicina, ni más ni menos.

Resumen

Algunos hallazgos fundamentales:

Primera Parte: Orientación sexual
a) Las pruebas científicas no respaldan la visión de que la orientación sexual es una propiedad innata y biológicamente fija del ser humano (la idea de que los individuos “nacen así”).

b) Si bien hay pruebas de que los factores biológicos, como los genes y las hormonas, están asociados a la conducta y a la atracción sexual, no existen explicaciones convincentes de que la orientación sexual en los seres humanos tenga una causalidad biológica determinista. Aunque los científicos han detectado ciertas diferencias menores en la estructura y la actividad cerebral de sujetos homosexuales y heterosexuales, esos descubrimientos neurobiológicos no aclaran si son innatas o fruto de factores ambientales y psicológicos. No aclaran si son causa o efecto de conductas humanas.

c) Los estudios longitudinales en adolescentes apuntan a que la orientación sexual en lgunas personas podría ser bastante flexible a lo largo de la vida. En este sentido, en un estudio se estimaba que hasta un 80% de los adolescentes del sexo masculino que indican una atracción hacia el mismo sexo dejan de sentirla al alcanzar la edad adulta (no obstante, algunos investigadores cuestionan hasta qué punto esa cifra
refleja realmente los cambios en la atracción hacia el mismo sexo o es consecuencia de defectos metodológicos de la encuesta).

d) Se encuentran antecedentes de haber sufrido abusos sexuales dos o tres veces más frecuentemente en personas que no son heterosexuales en comparaciones con
personas heterosexuales.

Segunda Parte: Sexualidad, indicadores de salud mental y estrés social
a) En comparación con la población general, las subpoblaciones no heterosexuales tienen un riesgo más elevado de padecer diversos problemas de salud general y salud mental.

b) Se estima que los miembros de la población no heterosexual tienen 1,5 veces más riesgo de trastornos de ansiedad que los miembros de la población heterosexual, así como aproximadamente el doble de riesgo de depresión, 1,5 veces más riesgo de abuso de sustancias y casi 2,5 veces más riesgo de suicidio.

c) Los miembros de la población transgénero también presentan un mayor riesgo de sufrir diversos problemas de salud mental en comparación con los miembros de la población no transgénero. Resulta especialmente alarmante que en el colectivo transgénero, la tasa de intentos de suicidio a lo largo de la vida y para todas las edades se estime en un 41%, mientras que es menos de un 5% para la población general de los Estados Unidos.

d) Hay pruebas, si bien limitadas, de que diversos factores de estrés social como la discriminación y la estigmatización, contribuyen a elevar el riesgo de problemas de salud mental de las poblaciones no heterosexual y transgénero. Es necesario llevar a cabo más estudios longitudinales de calidad para que el “modelo de estrés social” sea una herramienta útil para entender esos problemas de salud pública. Sin
embargo, las diferencias antes descritas se encuentran incluso en entornos sociales donde no existe un ambiente de discriminación contra estas personas.

Tercera parte: Identidad de género
a) Los estudios científicos no corroboran la hipótesis de que la identidad de género sea una propiedad innata y fija del ser humano e independiente del sexo biológico, es decir, que una persona sea “un hombre atrapado en un cuerpo de mujer” o “una mujer atrapada en un cuerpo de hombre,” como si hubiera un error en su cuerpo y sus órganos genitales.

b) De acuerdo con una reciente estimación, aproximadamente el 0,6% de la población adulta estadounidense se identifica con un género que no se corresponde a su sexo biológico.

c) Los estudios comparativos de la estructura cerebral de personas transgénero y no transgénero han demostrado la existencia de correlaciones débiles entre la estructura cerebral y la identificación transgénero. Esas correlaciones no constituyen una prueba de que la identificación transgénero tenga una base neurobiológica.

d) En comparación con la población general, los adultos sometidos a cirugía de reasignación de sexo siguen experimentando un mayor riesgo de problemas de salud mental. En un estudio se observó que, en comparación con los grupos control, los individuos con reasignación de sexo tenían aproximadamente 5 veces más probabilidades de intentar suicidarse y 19 veces más de morir por suicidio.

d) Los niños son un caso especial al abordar las cuestiones transgénero. Solo una pequeña minoría de los que manifiestan una “identificación de género cruzada” durante la niñez siguen haciéndolo en la adolescencia y la edad adulta.

e) Son escasos los estudios científicos que avalen el valor terapéutico de los tratamientos para retrasar la pubertad o modificar las características sexuales secundarias en adolescentes, aunque algunos niños puedan mostrar un mayor bienestar psicológico si son apoyados y animados en su identificación de género cruzada. No existen pruebas de que a todos los niños con pensamientos o conductas de género atípicas haya que animarlos a convertirse en transgénero.

Sexualidad y género
Conclusiones de la Biología, la Psicología y las Ciencias Sociales
Lawrence S. Mayer, M.B., M.S., Ph.D. y Paul R. McHugh, M.D.
The New Atlantis 2016
Texto Completo: sexualidad y género
Texto original inglés completo: http://www.thenewatlantis.com/sexualityandgender