Algunos consejos para un hijo (Jackson Brown)

Comunicación
1. Sé el primero en decir «Hola».
2. Recuerda los cumpleaños de los demás.
3. Mira a los ojos a los demás.
4. Di «gracias» y «por favor» con mucha frecuencia.
5. Recuerda los nombres de las personas.
6. Aprende tres chistes que no sean verdes.
7. Haz nuevas amistades, pero cultiva las viejas.
8. Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.
9. Acepta siempre una mano tendida.
10. Usa tu ingenio para divertir, no abuses.

11. No esperes que otro sepa lo que quieres si no se lo dices.
12. Recuerda que el 80% del éxito en cualquier trabajo se basa en tu habilidad para tratar con las personas.
13. No olvides que la necesidad emocional más importante en una persona, es sentirse apreciada.
14. Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche.
15. Aprende a escuchar.
16. Visita a tus amigos y parientes hospitalizados. Sólo necesitas quedarte unos minutos.
17. Cuando alguien esté relatando alguna experiencia importante, no trates de rebasarlo con una anécdota tuya. Deja que ocupe el escenario.
18. Concédete una hora para tranquilizarte antes de responderle a alguien que te provocó. Si involucra algo realmente importante, concédete la noche.
19. No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo, ya lo sabe
20. Evita decir a los demás cómo debe hacerse algo. En vez de ello, diles lo que necesita hacerse. A menudo te sorprenderán con soluciones muy creativas.

Actitud
21. Perdónate a ti mismo y a los demás.
22. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
23. Organízate.
24. Deja de culpar a los demás. Asume la responsabilidad por cada área de tu vida.
25. Acude a tiempo a tus compromisos. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
26. No dejes de hacer algo aunque sientas que puedes hacer muy poco. Haz lo que puedas.
27. Dona todas las prendas de ropa que no hayas usado en los últimos tres años.
28. No confundas confort con felicidad, ni riqueza con éxito.
29. Desconfía de los fanfarrones, nadie alardea de lo que verdaderamente tiene.
30. Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir.

31. No pierdas el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
32. Aprende a mirar a la gente desde sus zapatos y no desde los tuyos.
33. Recuerda que lo más importante en las relaciones familiares y de negocios, es la confianza.
34. No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
35. Piensa en cosas grandes, pero disfruta de los placeres pequeños.
36. Cuando juegues con niños, déjales ganar.
37. Apaga el televisor durante la cena.
38. Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
39. Conviértete en la persona más positiva y entusiasta que conozcas.
40. Pero ante todo, pon a Dios delante de lo que hagas.

Jackson Brown (tomado del libro “El pequeño instructivo para la vida”)
Versione in italiano: http://empatici.com/?p=944

13 consejos del Papa Francisco para un buen matrimonio en la Amoris Laetitia

El Papa Francisco recurrió al “himno de la caridad” de San Pablo, de su primera Carta a los Corintios, para dar algunos consejos sobre cómo sostener un buen matrimonio en el tiempo fundado en el amor verdadero.

“Es valioso detenerse a precisar el sentido de las expresiones de este texto, para intentar una aplicación a la existencia concreta de cada familia”, explicó.

1. La paciencia: Esta, escribió Francisco, “no es dejar que nos maltraten continuamente, o tolerar agresiones físicas, o permitir que nos traten como objetos”, sino que “el amor tiene siempre un sentido de profunda compasión que lleva a aceptar al otro como parte de este mundo, también cuando actúa de un modo diferente a lo que yo desearía”.

“El problema es cuando exigimos que las relaciones sean celestiales o que las personas sean perfectas, o cuando nos colocamos en el centro y esperamos que sólo se cumpla la propia voluntad. Entonces todo nos impacienta, todo nos lleva a reaccionar con agresividad”, advirtió.

2. Actitud de servicio: El Papa destacó que en su carta, San Pablo “quiere insistir en que el amor no es sólo un sentimiento, sino que se debe entender en el sentido que tiene el verbo ‘amar’ en hebreo: es ‘hacer el bien’”.

“Como decía san Ignacio de Loyola, ‘el amor se debe poner más en las obras que en las palabras’. Así puede mostrar toda su fecundidad, y nos permite experimentar la felicidad de dar, la nobleza y la grandeza de donarse sobreabundantemente, sin medir, sin reclamar pagos, por el solo gusto de dar y de servir”.

3. Sanar la envidia: “En el amor no hay lugar para sentir malestar por el bien de otro”, subrayó el Papa, al tiempo que explicó que “la envidia es una tristeza por el bien ajeno, que muestra que no nos interesa la felicidad de los demás, ya que estamos exclusivamente concentrados en el propio bienestar”.

El Santo Padre indicó que “el verdadero amor valora los logros ajenos, no los siente como una amenaza, y se libera del sabor amargo de la envidia. Acepta que cada uno tiene dones diferentes y distintos caminos en la vida”.

4. No hacer alarde ni agrandarse: Francisco destacó que “quien ama, no solo evita hablar demasiado de sí mismo, sino que además, porque está centrado en los demás, sabe ubicarse en su lugar sin pretender ser el centro”.

“Algunos se creen grandes porque saben más que los demás, y se dedican a exigirles y a controlarlos, cuando en realidad lo que nos hace grandes es el amor que comprende, cuida, protege al débil”, dijo.

5. Ser amables: “Amar también es volverse amable”, precisó el Papa, y esto quiere decir “que el amor no obra con rudeza, no actúa de modo descortés, no es duro en el trato”.

“Sus modos, sus palabras, sus gestos, son agradables y no ásperos ni rígidos. Detesta hacer sufrir a los demás”.

6. Ser desprendido: Contraria a la frase popular que dice “que para amar a los demás primero hay que amarse a sí mismo”, el Papa recordó que en este himno, San Pablo “afirma que el amor ‘no busca su propio interés’, o ‘no busca lo que es de él’”.

“Hay que evitar darle prioridad al amor a sí mismo como si fuera más noble que el don de sí a los demás”.

7. Sin violencia interior: El Papa alentó en la Amoris Laetitia a evitar “una irritación no manifiesta que nos coloca a la defensiva ante los otros, como si fueran enemigos molestos que hay que evitar”.

“El Evangelio invita más bien a mirar la viga en el propio ojo”, añadió, para luego exhortar a que “si tenemos que luchar contra un mal, hagámoslo, pero siempre digamos ‘no’ a la violencia interior”.

8. Perdón: Francisco recomendó no dejar lugar “a ese rencor que se añeja en el corazón”, sino trabajar en “un perdón que se fundamenta en una actitud positiva, que intenta comprender la debilidad ajena y trata de buscarle excusas a la otra persona”.

El Papa aseguró que la comunión familiar “puede ser conservada y perfeccionada solo con un gran espíritu de sacrificio”, que exige “una pronta y generosa disponibilidad de todos y cada uno a la comprensión, a la tolerancia, al perdón, a la reconciliación”.

9. Alegrarse con los demás: “Cuando una persona que ama puede hacer un bien a otro, o cuando ve que al otro le va bien en la vida, lo vive con alegría, y de ese modo da gloria a Dios”, indicó el Santo Padre.

“La familia debe ser siempre el lugar donde alguien, que logra algo bueno en la vida, sabe que allí lo van a celebrar con él”.

10. Disculpa todo: Esto, explicó el Papa, “implica limitar el juicio, contener la inclinación a lanzar una condena dura e implacable: ‘No condenéis y no seréis condenados’”.

“Los esposos que se aman y se pertenecen, hablan bien el uno del otro, intentan mostrar el lado bueno del cónyuge más allá de sus debilidades y errores. En todo caso, guardan silencio para no dañar su imagen. Pero no es sólo un gesto externo, sino que brota de una actitud interna”.

11. Confía: “No se trata sólo de no sospechar que el otro esté mintiendo o engañando”, explicó el Santo Padre.

“No es necesario controlar al otro, seguir minuciosamente sus pasos, para evitar que escape de nuestros brazos. El amor confía, deja en libertad, renuncia a controlarlo todo, a poseer, a dominar”, dijo.

12. Espera: Esta palabra, indicó el Papa, “indica la espera de quien sabe que el otro puede cambiar”.

“No significa que todo vaya a cambiar en esta vida. Implica aceptar que algunas cosas no sucedan como uno desea, sino que quizás Dios escriba derecho con las líneas torcidas de una persona y saque algún bien de los males que ella no logre superar en esta tierra”, señaló.

13. Soporta todo: El Santo Padre señaló que esto “no consiste solo en tolerar algunas cosas molestas, sino en algo más amplio: una resistencia dinámica y constante, capaz de superar cualquier desafío”.

“El amor no se deja dominar por el rencor, el desprecio hacia las personas, el deseo de lastimar o de cobrarse algo. El ideal cristiano, y de modo particular en la familia, es amor a pesar de todo”.

https://www.aciprensa.com/noticias/13-consejos-del-papa-francisco-para-un-buen-matrimonio-en-la-amoris-laetitia-68777

Vivir juntos antes de casarse: ¿qué tanto conviene este “periodo de prueba”?

La cohabitación antes del matrimonio se ha convertido en una opción aceptada entre los jóvenes, puesto que parten de la idea de que este tiempo les servirá para probar si la relación funciona o no. Pero las investigaciones muestran que en la mayoría de los casos, este “periodo de prueba” no da tan buenos resultados y pocas veces conduce al matrimonio.

Es un tema de disputa. Los que están a favor, afirman que la convivencia previa al matrimonio permite conocer a la otra persona y comprobar la compatibilidad de caracteres, sin embargo, las cifras revelan que son menos del 20% las parejas que llegan a casarse después de haber vivido juntos.

Los expertos destacan tres diferencias principales entre el matrimonio y la cohabitación, siendo el compromiso conyugal una elección más duradera y exitosa, superando con creces a la cohabitación:

1. El matrimonio es un compromiso; sólido y a largo plazo

La cohabitación es una forma de vivir el presente sin darle mayor importancia al futuro, lo que hace frágil a la relación debido a su poca proyección en el tiempo. Por lo mismo, ante las primeras dificultades, se tiende a concluir la relación pues no hay compromiso por el cual luchar. “Las parejas que viven juntos, toleran menos la insatisfacción y dejarán romper un matrimonio que podría haberse salvado”, dicen Popenoe y Whitehead autores de Should We Live Together? publicado por Aceprensa.

En el matrimonio en cambio, existe un motivo más fuerte y éste anima a los esposos a conservarlo a pesar de los momentos difíciles; es un vínculo con objetivos claros y ambiciosos.

2. Ella quiere “vivir juntos” para compartir el amor. Él quiere sexo sin compromiso

Se ha encontrado que la mayoría de las veces, son los varones los que proponen a sus parejas irse a vivir juntos y ellas terminan accediendo por dos motivos principales: el primero es por temor a perderlos, puesto que se impone como una decisión unilateral y ocurre cuando los hombres son reacios al matrimonio; y el segundo motivo por el cual las mujeres acceden a la convivencia, es porque piensan que de esta forma acercarán sutilmente a su novio al altar.

“Ella piensa que vivir juntos es un paso previo (intermedio) hacia el matrimonio, que es un paso más hacia el compromiso, la vida adulta. Él, en cambio, piensa que es `una manera conveniente y con poco riesgo´ de probar el producto. `Poco riesgo´ quiere decir `poco o nulo compromiso´, sensación de provisionalidad y salida fácil.” *ForumLibretas.

En estos casos, hay muy poca la probabilidad que la convivencia lleve a un matrimonio, pues cuando el varón definitivamente no quiere establecer un compromiso matrimonial, permanecerá en su posición y la mujer quedará esperando algo que nunca llegará.

Maria Marin, la reconocida coach, conferencista y autora, coincide con esta idea: “Un hombre que tiene inseguridades de compartir el resto de su vida con una mujer, no cambiará porque ahora comparten la misma dirección”.

3. En el matrimonio somos “nosotros”, no “tú y yo”

Linda Waite, de la Universidad de Chicago, descubrió que las parejas casadas no sólo han hecho un contrato a largo plazo que favorece la inversión emocional: “además, comparten recursos y son capaces de actuar como una pequeña compañía de seguros contra las incertidumbres de la vida.” *Aceprensa.

Aunque no es una regla general, en la cohabitación las parejas suelen ser independientes, incluso en los aprietos. Independencia que puede llamarse también individualismo y que presenta un interés especial por lo que atañe a sí mismo, excluyendo a la pareja. Este tipo de relación, es similar a dos barcas que navegan por un mismo mar, pero cuando una se hunde, la otra sigue su camino. Por consiguiente no hay un equipo y por ello no se comparte nada; “lo tuyo es tuyo, y lo mío es mío”.

Finalmente cabe aclarar que cada relación se desarrolla bajo condiciones particulares, pero lo que sí es irrefutable es que el matrimonio supone un verdadero compromiso, una promesa de amor y apoyo mutuo que provee el escenario óptimo para realizar una misión conjunta perdurable en el tiempo, la cual posee mayores probabilidades de afrontar las dificultades antes de romper la unión.

http://www.lafamilia.info/amor-y-matrimonio/una-falsa-prueba-vivir-juntos-antes-de-casarse