¿Qué es un abuelo?

RESPUESTAS DE NIÑOS DE SEGUNDO GRADO DE PRIMARIA (8 años)

1. Los abuelos son una señora y un señor a los que les gustan mucho los niños chiquitos.

2. Los abuelos son personas con las que es divertido salir de compras.

3. Cuando salimos a pasear con ellos, se detienen para enseñarnos cosas bonitas… como hojas de diferentes formas, un ciempiés de muchos colores, una cochinilla o la casa del lobo.

4. Los abuelos no nos dicen “¡Date prisa!”

5. Nos responden preguntas como: “¿Por qué Dios no está casado?” o “¿Por qué los perros persiguen a los gatos?”.

6. Todo el mundo debe tener unos abuelos. ¡Son las únicas personas grandes que siempre están contentas de estar con nosotros!

7. Mis abuelos son personas mayores, muy divertidos y muy pacientes; pero me parece que mi papá quiere que sean también sus abuelos porque le abrazan mucho. Voy a decirle que se consiga los suyos.

Algunos consejos para un hijo (Jackson Brown)

Comunicación
1. Sé el primero en decir «Hola».
2. Recuerda los cumpleaños de los demás.
3. Mira a los ojos a los demás.
4. Di «gracias» y «por favor» con mucha frecuencia.
5. Recuerda los nombres de las personas.
6. Aprende tres chistes que no sean verdes.
7. Haz nuevas amistades, pero cultiva las viejas.
8. Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.
9. Acepta siempre una mano tendida.
10. Usa tu ingenio para divertir, no abuses.

11. No esperes que otro sepa lo que quieres si no se lo dices.
12. Recuerda que el 80% del éxito en cualquier trabajo se basa en tu habilidad para tratar con las personas.
13. No olvides que la necesidad emocional más importante en una persona, es sentirse apreciada.
14. Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche.
15. Aprende a escuchar.
16. Visita a tus amigos y parientes hospitalizados. Sólo necesitas quedarte unos minutos.
17. Cuando alguien esté relatando alguna experiencia importante, no trates de rebasarlo con una anécdota tuya. Deja que ocupe el escenario.
18. Concédete una hora para tranquilizarte antes de responderle a alguien que te provocó. Si involucra algo realmente importante, concédete la noche.
19. No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo, ya lo sabe
20. Evita decir a los demás cómo debe hacerse algo. En vez de ello, diles lo que necesita hacerse. A menudo te sorprenderán con soluciones muy creativas.

Actitud
21. Perdónate a ti mismo y a los demás.
22. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
23. Organízate.
24. Deja de culpar a los demás. Asume la responsabilidad por cada área de tu vida.
25. Acude a tiempo a tus compromisos. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
26. No dejes de hacer algo aunque sientas que puedes hacer muy poco. Haz lo que puedas.
27. Dona todas las prendas de ropa que no hayas usado en los últimos tres años.
28. No confundas confort con felicidad, ni riqueza con éxito.
29. Desconfía de los fanfarrones, nadie alardea de lo que verdaderamente tiene.
30. Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir.

31. No pierdas el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
32. Aprende a mirar a la gente desde sus zapatos y no desde los tuyos.
33. Recuerda que lo más importante en las relaciones familiares y de negocios, es la confianza.
34. No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
35. Piensa en cosas grandes, pero disfruta de los placeres pequeños.
36. Cuando juegues con niños, déjales ganar.
37. Apaga el televisor durante la cena.
38. Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
39. Conviértete en la persona más positiva y entusiasta que conozcas.
40. Pero ante todo, pon a Dios delante de lo que hagas.

Jackson Brown (tomado del libro “El pequeño instructivo para la vida”)
Versione in italiano: http://empatici.com/?p=944

Los 5 remedios contra la tristeza

Miles de personas piden por los refugiados y el Sínodo de la Familia

Cada uno de nosotros ha atravesado días tristes, días en los cuales no se logra superar una cierta pesadez interior que contamina el ánimo y dificulta las relaciones con los demás. ¿Existe algún truco para superar el malhumor y recuperar la sonrisa? Santo Tomás de Aquino propone cinco remedios de sorprendente eficacia contra la tristeza.

1. Un placer.
Es como si el famoso teólogo hubiese intuido ya hace siete siglos la idea, tan difundida hoy, de que el chocolate es antidepresivo. Quizá parezca una idea materialista, pero es evidente que una jornada llena de amarguras puede terminar bien con una buena cerveza. Que algo así sea contrario al Evangelio es difícilmente demostrable: sabemos que el Señor participaba con gusto en banquetes y fiestas, y tanto antes como después de la Resurrección disfrutó con gusto de las cosas bellas de la vida. Incluso un Salmo afirma que el vino alegra el corazón del hombre (aunque es preciso aclarar que la Biblia condena claramente las borracheras).

2. El llanto.
A menudo, un momento de melancolía es más duro si no se logra encontrar una vía de escape, y parece como si la amargura se acumulase hasta impedir llevar a cabo la tarea más pequeña. El llanto es un lenguaje, un modo de expresar y deshacer el nudo de un dolor que a veces nos puede asfixiar. También Jesús lloró. Y Papa Francisco señala que “ciertas realidades de la vida se ven solamente con ojos que han sido limpiados por las lágrimas. Invito a cada uno de vosotros a preguntarse: ¿Yo he aprendido a llorar?”.

3. La compasión de los amigos.
Me viene a la cabeza el personaje del amigo de Renzo, en el famoso libro “Los novios”, que en una gran casa deshabitada a causa de la peste va desgranando las grandes desgracias que han sacudido a su familia. “Son hechos horribles, que jamás hubiera creído que llegaría a ver; cosas que quitan la alegría para toda la vida; pero hablarlas entre amigos es un alivio”. Es algo que hay que experimentar para creerlo. Cuando uno se siente triste, tiende a ver todo de color gris. En esas ocasiones es muy eficaz abrir el alma con algún amigo. A veces basta un mensaje o una llamada de teléfono breve y el panorama se ilumina de nuevo.

4. La contemplación de la verdad, del “fulgor veritatis” del que habla san Agustín.
Contemplar el esplendor de las cosas, en la naturaleza o una obra de arte, escuchar música, sorprenderse con la belleza de un paisaje… puede ser un eficaz bálsamo contra la tristeza. Un critico literario, pocos días después del fallecimiento de un querido amigo, tenía que hablar sobre el tema de la aventura en Tolkien. Inició así: “Hablar de cosas bellas ante personas interesadas es para mi un verdadero consuelo…”.

5. El quinto remedio propuesto por santo Tomás es el que quizá uno menos podría esperar de un maestro medieval. El teólogo afirma que un remedio fantástico contra la tristeza es dormir y darse un baño.
La eficacia del consejo es evidente. Es profundamente cristiano comprender que para remediar un mal espiritual a veces resulta necesario un alivio corporal. Desde que Dios se ha hecho Hombre, y por tanto ha asumido un cuerpo, el mundo material ha superado la separación entre materia y espíritu.

Un prejuicio muy difundido es que la visión cristiana del hombre se basa sobre la oposición entre alma y cuerpo, y este último sería siempre visto como una carga u obstáculo para la vida espiritual. En realidad, el humanismo cristiano considera que la persona (alma y cuerpo) resulta completamente “espiritualizada” cuando busca la unión con Dios. Usando palabras de san Pablo, existe un cuerpo animal y un cuerpo espiritual, y nosotros no moriremos, sino que seremos transformados, porque es necesario que este cuerpo corruptible se vista de incorruptibilidad, que este cuerpo mortal se vista de inmortalidad.

“Nadie considere extraño tomar un médico del cuerpo como guía para una enfermedad espiritual”, afirma santo Tomás Moro, reafirmando el pensamiento de su homónimo medieval: “el cuerpo y el alma están tan estrechamente unidos que juntos forman una sola persona, y así el malestar de uno de los dos genera en ocasiones el malestar de ambos. Por tanto, aconsejaría a todos que, ante cualquier enfermedad del cuerpo, se confiesen, y que busquen un buen médico espiritual para la salud del alma; asimismo, aconsejo que para algunas enfermedades del alma, además del médico espiritual, se busque el consejo del médico del cuerpo”.

A través de estos cinco remedios se realiza la promesa divina y humana de Jesús: “Vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se transformará en alegría”.

Carlo de Marchi
http://opusdei.es/es-es/document/los-5-remedios-contra-la-tristeza/

13 consejos del Papa Francisco para un buen matrimonio en la Amoris Laetitia

El Papa Francisco recurrió al “himno de la caridad” de San Pablo, de su primera Carta a los Corintios, para dar algunos consejos sobre cómo sostener un buen matrimonio en el tiempo fundado en el amor verdadero.

“Es valioso detenerse a precisar el sentido de las expresiones de este texto, para intentar una aplicación a la existencia concreta de cada familia”, explicó.

1. La paciencia: Esta, escribió Francisco, “no es dejar que nos maltraten continuamente, o tolerar agresiones físicas, o permitir que nos traten como objetos”, sino que “el amor tiene siempre un sentido de profunda compasión que lleva a aceptar al otro como parte de este mundo, también cuando actúa de un modo diferente a lo que yo desearía”.

“El problema es cuando exigimos que las relaciones sean celestiales o que las personas sean perfectas, o cuando nos colocamos en el centro y esperamos que sólo se cumpla la propia voluntad. Entonces todo nos impacienta, todo nos lleva a reaccionar con agresividad”, advirtió.

2. Actitud de servicio: El Papa destacó que en su carta, San Pablo “quiere insistir en que el amor no es sólo un sentimiento, sino que se debe entender en el sentido que tiene el verbo ‘amar’ en hebreo: es ‘hacer el bien’”.

“Como decía san Ignacio de Loyola, ‘el amor se debe poner más en las obras que en las palabras’. Así puede mostrar toda su fecundidad, y nos permite experimentar la felicidad de dar, la nobleza y la grandeza de donarse sobreabundantemente, sin medir, sin reclamar pagos, por el solo gusto de dar y de servir”.

3. Sanar la envidia: “En el amor no hay lugar para sentir malestar por el bien de otro”, subrayó el Papa, al tiempo que explicó que “la envidia es una tristeza por el bien ajeno, que muestra que no nos interesa la felicidad de los demás, ya que estamos exclusivamente concentrados en el propio bienestar”.

El Santo Padre indicó que “el verdadero amor valora los logros ajenos, no los siente como una amenaza, y se libera del sabor amargo de la envidia. Acepta que cada uno tiene dones diferentes y distintos caminos en la vida”.

4. No hacer alarde ni agrandarse: Francisco destacó que “quien ama, no solo evita hablar demasiado de sí mismo, sino que además, porque está centrado en los demás, sabe ubicarse en su lugar sin pretender ser el centro”.

“Algunos se creen grandes porque saben más que los demás, y se dedican a exigirles y a controlarlos, cuando en realidad lo que nos hace grandes es el amor que comprende, cuida, protege al débil”, dijo.

5. Ser amables: “Amar también es volverse amable”, precisó el Papa, y esto quiere decir “que el amor no obra con rudeza, no actúa de modo descortés, no es duro en el trato”.

“Sus modos, sus palabras, sus gestos, son agradables y no ásperos ni rígidos. Detesta hacer sufrir a los demás”.

6. Ser desprendido: Contraria a la frase popular que dice “que para amar a los demás primero hay que amarse a sí mismo”, el Papa recordó que en este himno, San Pablo “afirma que el amor ‘no busca su propio interés’, o ‘no busca lo que es de él’”.

“Hay que evitar darle prioridad al amor a sí mismo como si fuera más noble que el don de sí a los demás”.

7. Sin violencia interior: El Papa alentó en la Amoris Laetitia a evitar “una irritación no manifiesta que nos coloca a la defensiva ante los otros, como si fueran enemigos molestos que hay que evitar”.

“El Evangelio invita más bien a mirar la viga en el propio ojo”, añadió, para luego exhortar a que “si tenemos que luchar contra un mal, hagámoslo, pero siempre digamos ‘no’ a la violencia interior”.

8. Perdón: Francisco recomendó no dejar lugar “a ese rencor que se añeja en el corazón”, sino trabajar en “un perdón que se fundamenta en una actitud positiva, que intenta comprender la debilidad ajena y trata de buscarle excusas a la otra persona”.

El Papa aseguró que la comunión familiar “puede ser conservada y perfeccionada solo con un gran espíritu de sacrificio”, que exige “una pronta y generosa disponibilidad de todos y cada uno a la comprensión, a la tolerancia, al perdón, a la reconciliación”.

9. Alegrarse con los demás: “Cuando una persona que ama puede hacer un bien a otro, o cuando ve que al otro le va bien en la vida, lo vive con alegría, y de ese modo da gloria a Dios”, indicó el Santo Padre.

“La familia debe ser siempre el lugar donde alguien, que logra algo bueno en la vida, sabe que allí lo van a celebrar con él”.

10. Disculpa todo: Esto, explicó el Papa, “implica limitar el juicio, contener la inclinación a lanzar una condena dura e implacable: ‘No condenéis y no seréis condenados’”.

“Los esposos que se aman y se pertenecen, hablan bien el uno del otro, intentan mostrar el lado bueno del cónyuge más allá de sus debilidades y errores. En todo caso, guardan silencio para no dañar su imagen. Pero no es sólo un gesto externo, sino que brota de una actitud interna”.

11. Confía: “No se trata sólo de no sospechar que el otro esté mintiendo o engañando”, explicó el Santo Padre.

“No es necesario controlar al otro, seguir minuciosamente sus pasos, para evitar que escape de nuestros brazos. El amor confía, deja en libertad, renuncia a controlarlo todo, a poseer, a dominar”, dijo.

12. Espera: Esta palabra, indicó el Papa, “indica la espera de quien sabe que el otro puede cambiar”.

“No significa que todo vaya a cambiar en esta vida. Implica aceptar que algunas cosas no sucedan como uno desea, sino que quizás Dios escriba derecho con las líneas torcidas de una persona y saque algún bien de los males que ella no logre superar en esta tierra”, señaló.

13. Soporta todo: El Santo Padre señaló que esto “no consiste solo en tolerar algunas cosas molestas, sino en algo más amplio: una resistencia dinámica y constante, capaz de superar cualquier desafío”.

“El amor no se deja dominar por el rencor, el desprecio hacia las personas, el deseo de lastimar o de cobrarse algo. El ideal cristiano, y de modo particular en la familia, es amor a pesar de todo”.

https://www.aciprensa.com/noticias/13-consejos-del-papa-francisco-para-un-buen-matrimonio-en-la-amoris-laetitia-68777